Deforestación y Conservación

CONFLICTOS SOCIOAMBIENTALES EN LA AMAZONIA

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CULTIVANDO ESPERANZA

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Sonidos del PutumayoÁngela Jiménez

La sentencia del 2018 declarando a la Amazonía colombiana como sujeto de derechos (STC 4360) trajo esperanzas de un futuro mejor para la conservación de los bosques en la región. Se ordenó a las entidades gubernamentales de crear planes para frenar la deforestación. Sin embargo, estos planes han sido poco realistas y realizables tomando en cuenta los plazos establecidos por la corte, además, de los presupuestos limitados y escaso apoyo técnico proporcionado a las autoridades municipales y regionales para asumir sus nuevas responsabilidades.  Los pueblos indígenas y las comunidades

rurales argumentan que sus voces, visiones y saberes ancestrales deben ser incorporados en la implementación de la sentencia, así como en todos los planes de ordenamiento territorial y conservación ambiental desarrollados para la región. Hay una historia de décadas de programas de cooperación 

internacional y proyectos patrocinados por el gobierno que se imponen a la Amazonía y sus habitantes en lugar de priorizar a las comunidades locales como protagonistas de sus realidades. A menudo se han ignorado las necesidades diferenciales y condiciones particulares de la Amazonía, además, de los saberes amazónicos para construir alternativas y transiciones hacia economías sostenibles realmente viables. Como reacción a estos fracasos estructurales y una historia de promesas estatales incumplidas, muchas organizaciones sociales y familias rurales están trabajando en la búsqueda para transformar sus relaciones con el territorio y de esta manera construir presentes y futuros más sostenibles.

 

En esta sección, destacamos algunos ejemplos en el departamento del Putumayo de las muchas propuestas comunitarias e iniciativas ciudadanas que se dedican a frenar la deforestación, promover la conservación y fomentar el buen vivir en la Amazonía colombiana.

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Futuros Amazónicos y pocesos de vidaÁngela Jiménez
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Iván Melo, Jorge Luis Guzmán y Kristina Lyons comparten sus visiones para un mejor futuro amazónico. Kristina pide un cambio estructural y desea que el Estado aprenda a escuchar. Jorge Luis comparte el significado que encuentra en el cuidado de los bosques, reflexiona sobre la imposibilidad de no hacer nada junto con su esperanza en una nueva generación y contrato social más amplio.

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Amazonía

Colombiana

COLABORADORES

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INVESTIGADORAS

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REFERENCIAS

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NUESTRO PROCESO

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EJEMPLOS DE INICIATIVAS CIUDADANAS Y COMUNITARIAS

Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida

 

La Alianza de Mujeres Tejedoras de Vida es una alianza de mujeres fundada en el departamento del Putumayo en el año 2005 con base en la convicción de que las mujeres tienen una capacidad única para restaurar el tejido social pacífico que existía antes de la presencia del conflicto armado en el territorio. Hoy en día, Tejedoras es una organización tipo paraguas que une a mujeres de diversas organizaciones en el Putumayo.

 

Una de sus muchas iniciativas, Las Guardianas del Agua, es una alianza que empodera a mujeres lideresas para interceder en temas de justicia ambiental. Después de una avenida torrencial en el 2016 que destruyó gran parte de Mocoa, la capital del Putumayo, las Guardianas comenzaron a organizar talleres comunitarios sobre el cambio climático en relación con las inundaciones y deslizamientos de tierra. Reconociendo que Colombia es el país más peligroso del mundo para ser un activista ambiental, las Tejedoras se involucran en un trabajo de incidencia para la protección de los líderes y lideresas ambientales y sociales. Entienden que la construcción de la paz está muy relacionada con las luchas y conflictos ambientales en el territorio. Las Tejedoras también crean conciencia sobre la violencia contra los cuerpos de las mujeres, el feminicidio y la violencia contra el territorio.

Imágenes de las Tejedoras de Vida organizadas contra el feminicidio y en defensa de los derechos de las mujeres; formándose en prácticas de turismo rural sostenible; y organizando un homenaje a Gloria Ocampo, lideresa social asesinada en Puerto Guzmán, Putumayo en enero del 2020.

Las Guardianas reconocen que están enfrentando una cultura de extractivismo profundamente arraigada y una economía regional que se centra en la producción de cultivos ilícitos. Cuando hablamos con Juliana Rincón, nieta de la fundadora de la alianza, Fátima Muriel, destacó varias ideas para apoyar actividades económicas más sostenibles en el Putumayo, incluyendo turismo científico, avistamiento de aves, turismo de bienestar y promoción de usos legales de la hoja de coca para fines medicinales y alimenticios.

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Fundación ItarKa

 

Fundación ItarKa es una organización familiar sin fines de lucro en el municipio de Puerto Guzmán, Putumayo. La fundación fue creada en el 2017 con base en el legado de Sinaí Rocha y Jorge Julio Guzmán, los fundadores de Puerto Guzmán que se asentaron en la zona en 1958. Sinaí y Jorge Julio fueron líderes locales que organizaron y financiaron muchas iniciativas de infraestructura, incluida la construcción de una escuela, hospital, clínica de salud, carretera principal, planta eléctrica y centro recreativo, lo que facilitó la creación de la Inspección de Puerto Guzmán el 1 de mayo de 1975. A pesar de su impacto social positivo, Sinaí y Jorge Julio, como muchos otros colonos que llegan en la Amazonía de las regiones Andinas del país, deforestaron para trabajar en la ganadería y la agricultura, desconociendo la vocación forestal de los suelos amazónicos.

 

Hoy, liderado por la actual generación de la familia Guzmán Rocha, ItarKa se esfuerza por remediar esta deforestación a través de la rehabilitación de 18 hectáreas de su finca, La Sinita, donde se practica la silvicultura "a lo Amazónico" trabajando con especies nativas, como Achapo, Arenillo, Gomo, Marfil y Granadillo, para la producción sostenible de madera. Es importante destacar que esta reforestación se logra trabajando con la selva, cuya capacidad regenerativa es enfatizada y respetada por la Fundación. Por ejemplo, Jorge Luis Guzmán, hijo de Sinaí y Jorge Julio, compartió con nosotras que en áreas que fueron deforestadas para generar alimento para el ganado, la selva ha podido auto-regenerarse sin necesidad de intervención tecnológica. Esto contrasta con la tierra que se usaba para el pastoreo de ganado, donde el suelo está mucho más compactado y degradado en 

donde se han necesitado prácticas de intervención humana más intensivas para ayudar a la regeneración de la selva.

 

ItarKa continúa trabajando para mejorar la calidad de vida en Puerto Guzmán promoviendo la silvicultura,  

reforestación, educación ambiental y planificación periurbana sostenible. Sus iniciativas actuales incluyen: una beca para que los estudiantes locales aprendan herramientas ambientales audiovisuales; proyectos de investigación colaborativa sobre la historia y la formación de Puerto Guzmán con el Departamento de Desarrollo Urbano de la Universidad del Rosario en Bogotá; un proyecto de apoyo al ordenamiento territorial comunitario de una cuenca en Puerto Guzmán con el Departamento de Antropología de la Universidad de Pennsylvania; y apoyo financiero para el proyecto autodenomindado, la Alternativa Mutumbajoy.

Foto de Braulia Gómez, madre de Pedro Pablo Mutumbajoy y Jorge Julio Guzmán; imagen de la entrada de la plantación silvícola La Sinita; foto de La Sinita; e imagen de Jorge Luis Guzmán y Pedro Pablo Mutumbajoy.

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Alternativa Mutumbajoy

 

La Alternativa Mutumbajoy es una propuesta diseñada e implementada por Pedro Pablo Mutumbajoy, ex

cocalero en Puerto Guzmán, para apoyar la reforestación de los predios de su familia en donde antes se 

cultivaba coca. Originalmente la familia cultivaba coca por necesidad económica, pero cuando los precios del mercado cayeron y se intensificó la fumigación aérea con glifosato, Pedro Pablo y su familia cambiaron de rumbo, optando por reforestar su finca, La Esperanza (Hope). Con el tiempo, Pedro Pablo comenzó a promover su experiencia para que otros cocaleros siguieran sus pasos, aunque su propuesta se extiende a todos los campesinos que trabajan en territorios dañados por la guerra y el extractivismo. Habiendo experimentado la dificultad de iniciar un proyecto de reforestación sin ningún apoyo externo, elaboró ​​una propuesta de regeneración y protección forestal sostenible que presentó ante el estado.

La Alternativa Mutumbajoy es una estrategia de pago por servicios ambientales que aborda la deforestación y la sustitución de cultivos ilícitos en la Amazonía colombiana.

  

La Alternativa propone que las familias rurales se comprometan a:

 

  • La recuperación y rehabilitación de predios en donde habían plantaciones de cultivos de coca y otras áreas deforestadas.

  • Reforestación mediante el cultivo de árboles maderables nativos.

  • El uso sostenible a largo plazo y la conservación de tierras recientemente forestadas.

 

Las solicitudes realizadas al estado son:

 

  • Un salario mínimo garantizado por 10 años, beneficios de seguridad social y préstamos para familias cocaleras o ex cocaleras para apoyar económicamente su transición a prácticas silvícolas y conservación de bosques.

  • Asistencia profesional y técnica familias rurales para facilitar su transición a la silvicultura.

 

A pesar del compromiso del gobierno nacional de brindar asistencia económica para la sustitución de cultivos ilícitos como parte de los acuerdos de paz del 2016 y su compromiso oficial de combatir la deforestación en la Amazonía, la propuesta de Pedro Pablo no ha encontrado apoyo por parte de las autoridades estatales regionales o nacionales.

 

Ha podido sostener el proyecto con fondos de dos ONG internacionales, Asociación SelvaViva y Soroptimist International en Francia, y un donante ciudadano de Alemania. Hasta ahora ha recuperado 10 hectáreas de la tierra de su familia. Sin embargo, estas donaciones son insuficientes.

 

El subsidio que propone Mutumbajoy ascendería a $ 37.400 USD (141 millones de pesos colombianos) por familia durante 10 años, y sería suficiente para rehabilitar, cultivar y proteger 15 hectáreas de bosque respectivamente.  Para poner esto en perspectiva, si los gobiernos de Estados Unidos y Colombia hubieran invertido solo $ 7.5 millones de dólares del total que gastaron en la erradicación forzosa de 2.3 millones de hectáreas de cultivos ilícitos durante 22 años, a la fecha habría 160.000 familias manejando de manera sostenible 2.6 millones de hectáreas de bosque amazónico.

Jorge Luis Guzmán y Pedro Pablo Mutumbajoy comparten la historia de Pedro Pablo sobre su transición de cultivos ilícitos de coca a la silvicultura. Pedro Pablo habla de su trabajo como ex cocalero, los impactos del Plan Colombia y la dinámica del conflicto armado colombiano en El Trébol, vereda de Puerto Guzmán, Putumayo donde su familia tiene su plantación de silvicultura.

 

Grabación por Luisa Sossa

RENAF (Red Nacional de Agricultura Familiar)

 

RENAF (Red Nacional de Agricultura Familiar) es una red de más de 140 organizaciones de la sociedad civil que trabajan para promover la agricultura familiar en Colombia. Aunque no se formalizó hasta 2016, RENAF evoluciona a partir de una larga historia de luchas agrarias, incluida la defensa de los territorios rurales contra el desarrollo extractivo y los mega proyectos económicos. Para RENAF, la agricultura familiar en Colombia rechaza el modelo neoliberal de organización socioeconómica y cultural promovido por el Estado a través de la liberalización comercial y las políticas agrícolas industriales centradas en el lucro y la competitividad. En este contexto, los Nodos RENAF surgen como alternativas de base para la organización de la tenencia, la producción y la comercialización. Los nodos privilegian la pequeña propiedad y / o la propiedad comunitaria, y promueven el uso de semillas tradicionales, recuperación de la autonomía alimentaria, mercados campesinos, modos de intercambio no monetarios, prácticas laborales colectivas y agricultura sostenible. Los Nodos RENAF organizan mercados, ferias y festivales para acortar cadenas de comercialización y establecer relaciones directas productor-consumidor que se enfocan en el bienestar y la dignidad de las familias campesinas.

 

Abner Ortiz del Nodo Mocoa RENAF en el Putumayo explicó que la adopción de los valores de la agricultura familiar ha llevado a un aprecio para la autonomía y seguridad alimentaria de la comunidad. Las lógicas de las ferias y mercados de RENAF se anteponen al modelo de maximización de ganancias en el que las familias campesinas producen tanto como sea posible para la comercialización (generalmente un monocultivo orientado a la exportación) y se quedan con muy poco para su consumo, optando en cambio por una dieta basada en las opciones comerciales procesadas más baratas. Los precios justos y las cadenas de distribución más estrechas habilitadas por los mercados, ferias y festivales de RENAF, animan a los campesinos a "comer primero y luego comercializar". También hay un componente pedagógico en estos espacios; buscan recuperar y difundir los saberes ancestrales amazónicos y principios de la agroecología, los cuales se incorporan a los lineamientos comunitarios para participar en la red.

RENAF-Mocoa, por ejemplo, prioriza el uso de semillas autóctonas amazónicas, fomenta el cultivo biodiverso, exige que todos los productos estén libres de agrotóxicos y prohibe el uso de plástico en las ferias. Otro aspecto importante de estos mercados comunitarios es que se incentiva a los compradores a visitar las fincas campesinas a través de recorridos agroecológicos que explican el ciclo de vida de cada producto además de sus usos y significados particulares en el territorio. Bajo su campaña permanente “Sembrando PAZ con Agricultura Familiar”, RENAF también busca fortalecer diferentes formas de pertenencia social y el empoderamiento de las comunidades locales con el objetivo de cultivar un buen vivir en la Amazonía.

Campesinos intercambian semillas en un encuentro de la Red de Guardianes de Semillas de Vida (RGSV) en Nariño, Colombia; imagen 

de semillas nativas de la RGSV; y un muestra de cultivos amazónicos.

Ejemplos de las filosofías, pedagogías y prácticas de vida de RENAF-Mocoa en el siguiente serie audiovisual de educación popular.

 

"Cultivando un Bien Vivir en la Amazonía” es un proyecto audiovisual de educación popular que busca difundir alternativas técnicas viables a través de una pedagogía campesino-a-campesino que permita el florecimiento de las comunidades rurales en sus territorios. Tiene como objetivo apoyar la creación de sistemas agroecológicos sostenibles con base en la región andino-amazónica y fortalecer la autonomía alimentaria y producción agrícola de manera que garanticen una vida digna a las familias rurales. Apoya la formulación del PLADIA-2035 (Plan de Desarrollo Integral Andino-Amazónico) diseñado por las comunidades campesinas del departamento del Putumayo y que forma parte de sus luchas sociales y políticas desde las Marchas Cocaleras de 1996. El proyecto fue dirigido por Kristina Lyons. El trabajo de rodaje y edición estuvo a cargo de Ricardo Velasco y los guiones fueron producidos en colaboración con Heraldo Vallejo, Nelso Enriquez y Elva Montenegro.

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