Contaminación del aire y monitoreo ciudadano

CALIDAD DEL AIRE EN BOGOTÁ

familia.png

En 2019, aproximadamente 8,1 millones de personas habían sido desplazadas por el conflicto armado interno, y muchas de esas familias habían migrado del campo a grandes centros urbanos como Bogotá.

Desplazamiento y crecimiento urbano: exposiciones desiguales

 

Bogotá es actualmente, una ciudad de alrededor de 8 millones de habitantes y  ha crecido dramáticamente tanto en tamaño como en población desde la década de 1950. Este crecimiento ocurrió a raíz del Bogotazo, un episodio de disturbios urbanos tras el asesinato del candidato presidencial liberal Jorge Eliécer Gaitán en 1948, que dio paso a la violencia bipartidista a lo largo del país. La violencia resultante y el conflicto armado interno entre el ejército, 

paramilitares y grupos guerrilleros que se desarrolló sólo unos años después en respuesta a la alta concentración de tierras y exclusión política, impulsó a un flujo migratorio cada vez mayor de familias e individuos de las regiones rurales a los principales centros urbanos, especialmente a Bogotá. Al mismo tiempo, Colombia estaba experimentando un crecimiento en la actividad manufacturera e industrial, fomentado en parte por políticas de sustitución de importaciones, que agravaban y limitaban las importaciones extranjeras con el fin de promover la autonomía y la autosuficiencia de las industrias nacionales. A lo largo de la historia colombiana, la migración impulsada directamente por la violencia ha sido casi imposible de desenredar de la migración motivada por razones económicas. Estas trayectorias fusionadas de industrialización y migración a mediados de siglo, moldearon en gran medida el desarrollo urbano y la desigualdad en Bogotá de maneras que continúan hoy.

Extracto de "Por qué cantan las aves", película de Adrián Villa Dávila y Alejandra Quintana Martínez, protagonizada por Daida Elsa Quiñones Preciado, Luz Aida Angulo Angulo y Virgelina Chará.

 

En este clip, las tres protagonistas del documental, cantautoras que han sido desplazados por el conflicto armado de regiones rurales del Pacífico colombiano, narran sus experiencias al llegar a Bogotá y asentarse en el sur de la ciudad.

El clip termina con una canción de protesta denunciando la complicidad del gobierno en la violencia y el despojo. Está escrita y cantada por Virgelina Chará, líderesa de un grupo de mujeres que usa la costura para sanar y simultáneamente posicionar políticamente las voces de las víctimas. 

 

Le invitamos a ver el resto de la película y conocer las vivencias de las mujeres desplazadas, así como su protagonismo político y artístico en Bogotá. Para subtítulos en inglés, seleccione el icono de subtítulos en la ventana del reproductor.

Los disturbios del Bogotazo también resultaron en daños al sistema de transporte público existente de Bogotá, el Tranvía, un sistema de carros eléctricos que proporcionaba transporte público a la mayor parte de la ciudad en la primera mitad del siglo XX. Así como Bogotá vivía un período de crecimiento intensivo de la población y la actividad industrial, se reacondicionó el sistema de transporte. El gobierno de la ciudad en ese momento tomó la decisión de reemplazar todos los carros eléctricos por autobuses y, finalmente, privatizar la prestación del servicio, que resultó difícil y costoso de mantener para el estado. Luego se creó un sistema de transporte en el que empresas privadas administran las rutas de los autobuses, pero no los compran ni los mantienen. Tampoco asumen la responsabilidad del mantenimiento de las carreteras ni tienen que responder por la contaminación atmosférica que genera la circulación excesiva de autobuses. Estos autobuses a menudo son viejos y están en malas condiciones porque el sistema privatizado no ofrece incentivos o recursos a sus conductores para su mantenimiento, estos son contratados precariamente y resultan ser responsables de los buses. Estos incentivos precarios en la provisión de transporte público han contribuido a convertir a Bogotá en la "Ciudad más congestionada del mundo", según el INRIX Global Traffic Scorecard en 2019. Esta congestión a su vez empeora la contaminación del aire en Bogotá ya que los vehículos funcionando pero sin movimiento (iddlying) son uno de los factores más contaminantes del proceso de transporte, y los vehículos diésel son la mayor fuente de contaminación del aire que afecta a la ciudad.

 

Los residentes de los barrios de la periferia de Bogotá se ven afectados negativamente por este sistema de transporte en múltiples niveles. A pesar de la superpoblación de autobuses que circulan por la ciudad, las áreas periféricas, que tienden a ser asentamientos informales, sufren de un servicio poco frecuente. Sin embargo, la falta de autobuses circulando entre estos barrios no se traduce en una menor exposición de los residentes a la contaminación. Los residentes se ven obligados a esperar más tiempo por los autobuses, parados junto a carreteras congestionadas con otros tipos de vehículos y, por lo tanto, expuestos a altos niveles de contaminación del aire. Además, sus trayectos como pasajeros son más largos y una vez dentro de los vehículos de transporte público los niveles de PM son peligrosamente elevados. El gobierno de la ciudad ha comenzado a administrar directamente una proporción del sistema de autobuses, pasando de los autobuses privados al nuevo sistema TransMilenio, pero esto no ha eliminado la existencia de autobuses altamente contaminantes conocidos localmente como autobuses chimeneas. Estos autobuses aún circulan como parte de flotas públicas y privadas. Los ciudadanos y académicos se han movilizado para presionar al gobierno a que invierta en tecnología más limpia.

La triste historia del transporte público en Bogotá

 

Este video de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de los Andes, explica la historia que ha dado paso a las inequidades e ineficiencias actuales del sistema de transporte público de Bogotá, factor clave en la calidad del aire.

Los barrios de bajos ingresos en Bogotá también se ven afectados de manera desproporcionada por las emisiones de las actividades industriales que se concentran en el suroeste y oeste de la ciudad, así como por las emisiones de los camiones diésel que dan servicio a estas instalaciones. Los niveles más altos de contaminación atmosférica por PM2.5 en la red de monitoreo oficial de la ciudad son reportados regularmente por los sensores en el distrito de Kennedy en el suroeste, y el sensor de Carvajal en la intersección de los distritos de Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar, tres de los distritos más pobres y con alta concentración de asentamientos informales. Kennedy tiene el tercer mayor número de sitios industriales registrados en la ciudad, después del vecino distrito de Puente Aranda y el de Fontibón. Kennedy también alberga Corabastos, el principal sitio de distribución de alimentos al por mayor de Bogotá, lo que genera una congregación de camiones y, por lo tanto, altos niveles de contaminación .

 

Estos patrones de contaminación del aire se superponen a los antiguos modos de segregación social y espacial de Bogotá, con raíces en la organización colonial de la ciudad, incluida la concentración de indígenas en lo que ahora son los distritos de Bosa y Fontibón. Desde las décadas de 1920 y 1930, el desarrollo en el entonces extremo sur de la ciudad abasteció a los trabajadores de la clase trabajadora empleados en empresas industriales nacientes. Cuando la migración y desplazamiento de las regiones rurales se intensificó durante y después de La Violencia, muchas personas se trasladaron primero a asentamientos informales que expandieron el sur y el oeste de la ciudad. Cuando estas áreas se incorporaron más tarde a los planes de desarrollo municipal, a veces se programaron para el desarrollo industrial, y de facto, frecuentemente 

combinaban la industria ligera mixta y el uso de la tierra residencial, en contraste con las áreas más ricas en el norte de la ciudad que estaban en gran parte divididas en zonas para uso de suelo exclusivamente residencial . Estos patrones de desarrollo han llevado a los migrantes rurales y sus familias, junto con otras poblaciones vulnerables , a vivir predominantemente en áreas con los niveles más altos de contaminación del aire, y también muchos otros riesgos para la salud ambiental, como inundaciones por ríos contaminados.

Durante esta reunión de la red de ciencia ciudadana CanAirIO para el monitoreo de la calidad del aire, Laura Santacoloma, abogada de DeJusticia, explica las conexiones entre la justicia ambiental y la distribución de la contaminación del aire en Bogotá.

 

Mira la reunión completa aquí .

bogota.png

COLABORADORES

Sin-título-1.jpg
Sin-título-2.jpg
Sin-t%252525252525C3%252525252525ADtulo-
Sin-t%252525C3%252525ADtulo-4_edited_edi
Sin-t%C3%ADtulo-5_edited.jpg

RESEARCHERS

Jeanne-vertical.jpg
Pearl-vertical.jpg
solidaridad.png

REFERENCE MATERIALS

Click here to see the reference materials used in the research for this topic.

02.png

OUR PROCESS

Learn more about our public engaged, participatory research process.

03.png

SOLIDARITY ACTIONS

Find out ways to support local efforts and community-led processes and initiatives.

Lecturas e 

información 

recomendadas:

 

Obtenga más información sobre los problemas de justicia ambiental que afectan a las comunidades en el sur de Bogotá al explorar esta historia ambiental multimedia del desarrollo de la minería a lo largo del Río Tunjuelito.

 

Aprenda a través de este atlas ilustrado sobre el crecimiento de Bogotá a principios del siglo XX, que sienta las bases de muchos de los patrones de desarrollo que determinan la distribución injusta de la contaminación en la ciudad actualmente.

 

Lea más sobre el contexto histórico detrás de los problemas de calidad del aire en Bogotá junto con otros problemas socioambientales en esta línea de tiempo .

 

Vea el documental completo Por qué Cantan Las Aves sobre tres mujeres afrocolombianas desplazadas que están utilizando su arte y activismo para organizar a sus vecinos y otras víctimas del conflicto, llevando prácticas y perspectivas ambientales del campo a la vida urbana y al activismo político.

Contaminación del aire y monitoreo ciudadano

CALIDAD DEL AIRE EN BOGOTÁ

subir.png